4. YOU & I ARE EARTH

 


2025. ENERO.


También en enero, pero ahí fuera, lejos de nuestra escena, aparte de UGER, solo hubo un disco que pude escuchar con cierto interés y que, con el tiempo, se ha quedado en eso que llamo, probablemente muchos y muchas lo hagamos, rotación. YOU & I ARE EARTH, tercer larga duración de ANNA B SAVAGE, artista inglesa afincada en Dublín, es una caricia aterciopelada de pop reposado acunado por una frondosa, gruesa y grave voz. Es también un artefacto emparentado de alguna manera con los primeros pasos discográficos de ANTONY AND THE JOHNSONS, con DAMIEN RICE y con LAURA MARLING.

YOU & I ARE EARTH es un bonito ejercicio de pop escrito desde el folk con un remarcado talante intimista en el que SAVAGE canta a las maravillas sobre lo bonito de construir y compartir algo con alguien. Algo bueno, se entiende. Seguramente llegarán otros discos cargados de densidad dramática, sensibilidad y sensualidad a lo largo del año pero he creído interesante hablar de este álbum de ANNA B SAVAGE para hacer referencia, de puntillas, tangencialmente, arrojando palabras al acantilado contra la nada más absoluta e intrascendente, a ZERRAUTSA, de OLAIA INZIARTE. Otro disco de enero que tampoco me hizo salir de la nefasta conjunción que se dio durante los primeros 31 días del año.




Me gustaría empezar diciendo que hay tanto talento en OLAIA INZIARTE que me duele no haber conectado del todo con su obra. Intentando desatascar el problema, llego a la conclusión de que creo que existen dos razones por las que no lo he conseguido. La primera resulta un tanto lógica al menos en mi cabeza. Su debut era un debut. Una demostración de talento palmario y opciones infinitas que no terminaba de cuajar del todo y que suponía una tarjeta de presentación tan inacabada como precipitada. Cierto que casi todas las presentaciones que se dan en nuestro entorno, tanto en el presente como en el pasado y como también lo será en el futuro, lo son, lo eran y lo serán.

Es un buen momento para abordar un término que apenas se usa hoy en día. Antes, una presentación equivalía a una maqueta. Desde el momento en el que se llamaban maquetas, automáticamente, se convertían en algo mucho menos pretencioso y merecían todo el respeto por un esfuerzo que se entendía titánico. Posteriormente, con internet y la caída del formato físico como piedra filosofal del negocio de la música, ese paso previo al todo quedó olvidado. Así, son ya unas décadas desde que solo se publican discos. Y entre los discos, primeros discos que no tienen estructura de disco y que recuerdan de una forma bárbara a lo que antes era una maqueta. Eso sí, el sonido es mejor solo que, ahora el sonido es mejor en cualquier faceta de la música que nos pongan delante.

En la actualidad, los discos, los primeros discos, pecan de querer ser demasiado mereciendo ser bastante menos. Al primer disco de uno de nuestros, aunque sea exclusivamente suyo, mayores talentos del presente, le pasaba un poco esto. También recuerdo que le pasaba lo mismo al debut de DENA. Pero juraría que ellos aceptaron que en aquel momento era lo que había. Afortunadamente, lo arreglaron todo con su segundo álbum y acaban de confirmar su status de banda más importante del presente y el futuro cercano de nuestra escena con ANABASA. Cuando transcribo estas líneas a la computadora, ANABASA ya ha sido publicado.

La segunda razón por la que no he conseguido conectar con la obra de OLAIA INZIARTE no está tan alejada de la primera. Creo que la música actual y mucho más nuestra música actual, necesita de la figura de productores y productoras, de asesores y asesoras. Digo esto poniendo por delante que quizá el uso de diferentes idiomas musicales pueda dejarme fuera de juego. Que si bien antes era yo quien escribía los libros de instrucciones que ayudaban a otras personas a acercarse o alejarse de las obras escritas por terceros, puede que sea yo ahora quien necesite algo de ayuda. Sin embargo, tengo que decir que  ZERRAUTSA me parece una bala perdida.

Una bala perdida en la medida que se pierde o se diluye en una especie de palimpsesto inter dimensional sin freno o quizá, con excesivo desenfreno. Es donde echo de menos la figura de una productora, de una asesora, de alguien que se siente con la artista, llámese OLAIA INZIARTE o llámese RYAN ADAMS, y en algunos momentos ofrezca balance a la composición final. Que sirva de herramienta para respetar todas y cada una de las bondades de una composición defendiendo el equilibrio interno de la pieza apartando para ello todo aquello que empobrece el resultado final. Porque a veces frenar y simplificar es necesario y, de la misma forma, no necesariamente piruetear hacia el infinito, o creer que se hace, o creer que se puede, nos lleva hasta el más allá. Aunque vale, quizá haya que intentarlo. 




Como esto no es más que un mar compuesto por chorretones de sinceridad diré que ZERRAUTSA me está pareciendo mucho mejor que hace dos meses. Pero en con este disco me ocurre algo de carácter nefasto: como en MULHOLLAND DRIVE o LONELY PEOPLE WITH POWER, la fatalidad va a aparecer en forma de cavernario y carbonario ser en un sucio y olvidado callejón de LOS ANGELES. Probablemente, en el mismo callejón en el que DEMI MOORE busca LA SUSTANCIA que potenciará sus opciones a pelear fallidamente por los, el, OSCAR.

La fatalidad va a aparecer en ZERRAUTSA como en esa especie de interludio que es INCIDENTAL II, corte del nuevo trabajo discográfico de DEAFHEAVEN que parece una pieza sacada de la banda sonora del DUNE de DENIS VILLENEUVE. Como ya he comentado antes, transcribo esta parte del manuscrito cuando el disco de la banda de SHOEGAZE METAL ha sido publicado.

Vuelvo al grano. Necesito una productora/asesora para no perderme entre tantos reflejos incomprensibles para mí y entre todos esos giros que parten de algo con posibilidades de sobresaliente para acabar revolcándose en un lodazal de bien raspado. Claro que, esto podría, puede, ser exclusivamente un problema mío. Afino: un problema de comunicación que se da en mí.

Intentando ser más claro, creo que YOU & I ARE EARTH es el mejor disco que OLAIA INZIARTE podía haber publicado este año. Sin embargo, y puede que afortunadamente aunque yo no lo perciba así, la compositora navarra ha vuelto a arrojar todo el riesgo al frontis sin necesidad alguna de saber hacia dónde irá el rebote. 




Y aquí, perdido como en VIAJES POR EL SCRIPTORIUM suena ZENBAT OKUPATZEN DU?... La fatalidad que tanto temía ha llegado. Y me veo en un callejón de LOS ANGELES con el corazón en la boca, sobresaltado, sospechando que la muerte es esto. ¿Dónde están las productoras y las consejeras cuando se les necesita? Fundido a negro con industrial sonido fatal. FIN. Falso FIN. Prometo volver a ZERRAUTSA dentro de dos meses.





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