3. AMAIERA BAT


 2025. ENERO.


El único rayo de esperanza que detecté en enero en tiempo real fue el disco póstumo de UGER. Esto es, una buena noticia dentro de un enero negro que daba pie a una noticia triste. Un regalo, un final, algo envenenado. Aclaro ese en tiempo real porque posteriormente, casi al final de febrero, descubrí alguna que otra cosa ilusionante que comentaré posteriormente en próximas entregas.

UGER, quinteto bilbaíno amante de la música en general y del HÁZTELO TU MISMO en particular, irrumpieron en mi vida en 2022 con LEHENGO LEPOTIK BURUA, sobresaliente álbum de probable producción voluntariamente harapienta y fangosa pero arrollador en su concepción y espectacular gracias a un puñado de instantes que lo convirtieron en uno de los mejores discos de ese año.

En directo, pude verlos en una sola ocasión. Como teloneros o artistas invitados de BAZKA en KAFE ANTZOKIA. Aquella noche tuvo el aroma de las grandes noches en el templo bilbaíno. Atmósfera electrizante para la presentación de largo del, llamémoslo super proyecto, BAZKA. Pero también la primera actuación de UGER en, digámoslo así, las grandes ligas. Nada ni nadie defraudó. UGER confirmó y superó todo lo apuntado en LEHENGO LEPOTIK BURUA. Rock facturado al amparo del antiguo mundo regido por esa religión innocua que es la combinación de las guitarras distorsionadas, los bajos amplificados y las baterías de tormenta. Mucho amor por lo publicado en los 90. Más en su cara b que en la a. Sin miedo a ir más allá, a flirtear con el KRAUTROCK o con el PROTO HARD ROCK. Y todo desde una visión pulcra del DO IT YOURSELF. Es de suponer que también FUGAZI puedan ayudar a completar la maravillosa ecuación.

Así, tras varios ejercicios previos y posteriores, cargados de homenajes a sus particulares super héroes, tan solo dos años después, la formación anunció su disolución y despedida. Para ello encadenó una serie de lanzamientos que comenzaron el 31 de julio con ZUZENEAN SANIN (LIVE) y siguieron a principios de año con el disco de versiones DIBERTSIOAK, la colección de descartes titulado … BESTELA ONDO y la obra que nos ocupa, AMAIERA BAT.





AMAIERA BAT suena mejor, al menos para mí, es más grande, más valiente (todavía) y, por lo tanto, culmina una de las mayores injusticias de este siglo en nuestra pequeña y cada vez más empequeñecida escena rock. ARDI BELTZ GALDUAK es una pieza arrojada a contrapié, con regusto a MATRIX, base rítmica que parece sacada de una rave y un desarrollo, una vez más, tremendamente atrevido. UGER alcanza un nuevo lugar en su sonido y lo hace con éxito. He utilizado la expresión a contrapié porque en el segundo tema, BESTELA ONDO, UGER nos devuelve a su propia galaxia compositiva. O quizá, a un registro más reconocible. No es necesario un sello personal para una formación de la calidad de UGER y, sin embargo, en esta conjunción de lujos, de arreglos, de coros y de emoción sostenida, BESTELA ONDO es un himno que todavía engrandece más su obra pretérita.

REITERAR ahonda en la misma veta dorada. La mayor injusticia de nuestra escena en lo que va de siglo. Una formación que hubiese merecido la atención de cualquiera que se acerque a la música en nuestro país. Estamos hablando de una banda con una sorprendente capacidad armónica que le vale para dar con la melodía clave y con el tono enérgico/emocional apropiado en cada canción escrita.

Poniéndome dramático, supongo que aún más todavía, digo aquí y ahora que lamentaré hasta que me muera no haber sacado fuerzas en tiempo de trincheras emocionales para entrevistar a esta banda. Para preguntarles todas mis dudas respecto a su música. Para asegurarme de que a lo largo de este corto viaje que en mi mente va desde 2022 y LEHENENGO LEPOTIK BURUA hasta este espartano enero de 2025 y AMAIERA BAT, he sufrido yo más que ellos por la inacción con la que se les ha recibido. Es más, sospecho que solo he sufrido yo por una dolorosa razón, UGER ha sido un regalo para mí, por sus referencias musicales, por la forma de contactar o no hacerlo con el público, por su manera de publicar, por su calidad, su valentía, su latente dificultad a la hora de relacionarse con el medio. Con la escena.

FUGAZI, MARMOL, SONIC YOUTH, JOY DIVISION, NIRVANA, PIXIES, RADIOHEAD, ANARI… Referencias del pasado que muestran una banda viva, punzante, consciente no solo del contenido sino también de la forma o del caminar. En un momento en el que parece que la huida hacia delante es la estrategia más manida en nuestra escena, UGER se debate en esa eterna saga de equilibrios entre lo escuchado en el pasado y lo defendido en el presente. 





De una forma o de otra, UGER ya terminó su defensa. Tomándoselo en serio, nunca sabré si se lo tomaron tan en serio como yo me tomo su existencia, fugaz, y su legado, robusto. Para terminar, solo me queda repetirlo una vez más. UGER es, probablemente, la mayor injusticia de este siglo en nuestra escena. Merecían más, merecían mejor. Aunque fuera por el boca a boca. La escena debería haber sonreído unas cuantas veces gracias a, y ante, UGER.

Un añadido que no estaba escrito a mano en el manuscrito original pero la idea me resulta tan potente e importante para mí que he de introducirla aquí. A menudo he fantaseado con escribir falsas entrevistas, reportajes, crónicas y críticas de discos sobre una banda ficticia llamada HARCONNEN. Un trío de ruido metálico surgido entre Sopela y Urduliz en 1990 que ficticiamente se adelantó a su tiempo y que con sus primeros lanzamientos, en mi cabeza tengo portadas y títulos de discos desde hace más de veinte años, se acercó a los grandes del post rock y el post metal cuando ni siquiera se utilizaban todavía esos términos dentro de la prensa musical.

Un trío sincero amante del DO IT YOURSELF, con cientos de referencias que en Euskal Herria no estaban presentes más que en sus labios. Con un inabarcable amor por lo árido y crudo. Con letras que viraban en torno a conceptos como la agorafobia, la presión atmosférica, los terrores nocturnos, el odio, el horror, la imposición violenta…. Temas que atacaban de raíz la cara más oscura del ser humano. Solo que ellos, siempre sonríen, bromean… no se dan ninguna importancia.

Para su cuarto disco, reciben la oferta de una compañía discográfica independiente estadounidense. En realidad, la gran pequeña compañía en la que publican los grandes de la época y del género en EEUU. Alguien de allí se fijó en ellos. Alguien los quiso fichar. Y no, no iba con sus propósitos ni con su filosofía, mucho más modesta al menos en su estrategia superviviente. Llanos en lo organizativo, imperiales en lo artístico.

Aceptan, rompen con sus principios estéticos, rebajan el ruido, reducen las revoluciones… todo el mundo, incluso ellos, lo acaban entendiendo como una traición… la injusticia se presenta precisamente a modo de juicio final. No se perdonan haber aceptado. Creían que vivir la aventura era algo que se merecían. Nadie en EEUU les hizo caso. En casa todo el mundo los vapuleó. Con lágrimas en los ojos, en un oscuro local de ensayo de Getxo, deciden que la existencia de HARCONNEN ha llegado a su fin.

Posteriormente uno de sus miembros, EKAIN, deja Sopela y se muda a Ondarroa. Allí conoce a PIZTIAK, de quienes forma parte fugazmente. Luego comienza a escribir en solitario. Canciones sobre el infierno con una simple guitarra acústica. Simple y llano. Misteriosamente su música cala hondo en la Euskal Herria de finales de los noventa. Obtiene un éxito totalmente desmedido. Con su tercer disco le ofrecen, otra vez la misma piedra, volver a grabar el álbum pero esta vez en inglés para el sello británico 4AD. Y decide tropezar de nuevo. Se siente obligado a abrazar su propia voluntad, a sentir la libertad en sus decisiones.

Pero EKAIN, castigado ya por el uso de las drogas y el abuso del alcohol, no soporta verse envuelto en la promoción del disco. En tres decenas de entrevistas en euskara, castellano e inglés. Es uno de los pocos músicos que puede hablar en un perfecto inglés ya que cursó un año de instituto en Londres y uno de la universidad en Los Angeles. Sí, sus padres tenían dinero. Sí, él era un estudiante brillante.

Sin embargo, aborrece el grueso de los ejercicios y solo disfruta de una entrevista. Disfruta tanto de las preguntas y de la interacción, de sentirse entendido por primera vez en su vida como músico y persona en la sombra, que le dice al manager que no hará ninguna más hasta que termine esa. Que le da igual el tiempo y la distribución del tiempo. Que va a seguir contestando a ese periodista eternamente. Mentiría si dijese que no he fantaseado con ponerle mi nombre a ese periodista.

Una vez terminada la jornada de promoción, su enlace con 4AD le comunica cómo será la jornada del siguiente día. Agotadora, apelotonada y ya, tras el sumun comunicativo del que ha disfrutado en esa entrevista, falta de interés alguno. Se resigna, algo que hace a menudo, y dice, da igual.

El disco se publica precisamente al día siguiente. En el corazón del verano. Cuando el día dura casi hasta la media noche. Ekain llega a casa con una idea clara: ponerse un bañador y bajarse al puerto para darse un baño. Le valdrá con un par de latas de cerveza, ha estado bebiendo bourbon durante toda la jornada. Las drogas llegarán más tarde. Se encuentra con un paquete en la puerta de casa. Dentro, las principales revistas inglesas. El paquete lo manda 4AD porque quieren que compruebe las críticas de la prensa británica que, ya le han adelantado, no son nada malas.

Lee la primera. Se acuerda de HARCONNEN. Se acuerda de cómo acabó traicionando unos principios sin saber bien por qué. Y siente que vuelve a hacerlo de nuevo en el mismo preciso instante en el que un periodista del NEW MUSICAL EXPRESS lo define como una atormentada figura que bebe de GREG SAGE y JEFF BUCKLEY a partes iguales. Ama ambos músicos, más al primero que al segundo. Sabe que lo que lee es bueno. Que el disco, las canciones, al igual que gustaron primero en casa, están gustando en la cuna de lo que hace.

Y no lo soporta. Su hijo es un estudiante magnífico porque puede serlo. Tiene un potencial infinito. Pero siempre va a depender de su trabajo y de en qué grado se pliegue al sistema. Porque el sistema, la enseñanza, la educación, la sociedad, la vida, no están hechas para gente como su hijo. Eso le dijo el psicólogo de UCLA a su madre. Eso le trasladó su madre acto y seguido evaluando que aquel psicólogo no sabía lo que decía. Sin embargo, para EKAIN todo aquello tenía mucho sentido.

Tira la revista al suelo, coge el pack de cervezas completo y ya con lágrimas en los ojos, empieza a deglutir la primera con una determinación que roza la agresión. Tira la primera lata nada más salir del portal. Ha terminado con tres cuando llega al puerto. Todavía hay un grupo de chicas y chicos que siguen lanzándose del puerto a eso de las 21:30. Hace calor y no llueve. Eso es lo poco que hace falta en Euskal Herria para que la gente quiera aprovechar el verano como si fuera el último. La algarabía de las chicas y los chicos le conmueve aún estando perdido en una catatónica estación densa y vulnerable. Llora y bebe a partes iguales mirando cómo el sol se esconde frente a sus ojos. Cuando termina la última lata se pone en pie, da tres pasos, mira al sol, mira al agua, mira a una chica que acaba de saltar al agua a unos quince metros tras ser empujada por un chico que, en su opinión, está completamente prendado de la chica a la que acaba de empujar, y se tira de cabeza al agua como ha hecho en cientos de ocasiones.

El contacto con el agua le da paz. Por primera vez en mucho tiempo. Sigue llorando pero ahora, por primera vez, nota que el sabor de sus lágrimas le resulta dulce en contraste con la salinidad del mar. Quiere nadar, alcanzar el sol y seguir nadando. Quiere seguir siendo libre en el preciso instante en el que ha dejado atrás toda la presión de un éxito que no quería. Solo quiero escribir canciones. Solo quiero nadar. Solo quiero llegar al sol. Solo quiero seguir nadando.

El grupo de chavales y chavalas lo ven alejarse. Lo conocen. Avisan a sus padres porque no creen que vaya a volver al puerto. Sus padres se acercan al puerto, alguno coge su bote con motor, salen a buscarlo.

A las tres de la madrugada, el periodista que le ha hecho la entrevista en la que se ha sentido tremendamente cómodo recibe una llamada. El mánager de EKAIN piensa que es justo que sea precisamente él quien reciba la noticia en primer lugar. Ha sido lo mejor que me ha pasado en esta vida, le había dicho EKAIN. Esa puta entrevista. Esa maravillosa entrevista. ¿Quién ese tío?

En un castellano atropellado y escandalosamente deshilachado, un miembro de 4AD comunica al periodista que EKAIN ha desaparecido en el mar. Que la ERTZAINTZA no ha conseguido encontrarlo. La principal tesis es que EKAIN se ha ahogado. 





Y todo esto, todo este recuerdo sobre HARCONNEN y sobre este proyecto fallido al que le he dado mil vueltas, viene por la portada de ZUZENEAN SANIN (LIVE). Porque HARCONNEN fueron ficticiamente tres pero en las fotos de promoción que nunca existieron y que he dibujado en mi cabeza durante más de dos décadas, hubiesen sido tres chavales muy parecidos a los cinco de UGER.

Aclaro, que todo esto es simplemente un vuelco a corazón y un arranque descontrolado jamás programado y que, por supuesto, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.




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